El campo busca relevo generacional y la respuesta parece estar en la digitalización. Durante el reciente webinar del Grupo Operativo Secuesvac (GO Secuesvac) sobre las oportunidades en la producción de vacuno de carne, diversos expertos del sector destacaron cómo la incorporación de nuevas tecnologías está transformando el día a día en las explotaciones.
Lejos de la imagen tradicional de un trabajo atado a la granja de sol a sol, la innovación se ha convertido en una pieza fundamental para hacer el sector más atractivo a la juventud y al personal contratado.
El fin de las madrugadas innecesarias y el control a distancia
Francisco López Castro, de la Asociación Galega de Cooperativas Agroalimentarias (AGACA), subrayó durante su intervención que las nuevas tecnologías son claves para despertar el interés de las nuevas generaciones, ya que eliminan gran parte de las tareas rutinarias más duras. En el vacuno de carne, destaca la implantación de collares GPS para conocer en todo momento dónde están los animales, así como el uso de vallados digitales. Estos sistemas permiten crear áreas de pastoreo intensivo sin la necesidad de tener que desplazarse físicamente todos los días para cambiar de sitio las tradicionales cercas eléctricas.
Sin embargo, una de las medidas que más llama la atención de los jóvenes ganaderos es el uso de detectores de parto. Esta tecnología avisa mediante frecuencias si un animal está sufriendo complicaciones, lo que evita al profesional tener que levantarse todas las noches para comprobar presencialmente cómo están pariendo las vacas, asistiendo únicamente cuando es verdaderamente necesario.
Además, Matilde Moro, gerente de ASOPROVAC, señaló que el uso de herramientas digitales y la capacitación en el manejo de drones agrícolas están permitiendo supervisar al ganado a distancia con mucha mayor facilidad, e incluso facilitan la aplicación de tratamientos.
Datos para reducir la incertidumbre y mejorar el bienestar
La tecnología no solo ahorra esfuerzo físico, sino que proporciona un control exhaustivo del rebaño y reduce el estrés del propio ganadero. Natalia Maestro, de ASOPROVAC Castilla y León, explicó que se están utilizando sistemas de alerta para detectar cambios de comportamiento en los animales, lo que puede indicar tempranamente la presencia de enfermedades. “Estas herramientas ayudan a hacer atractivo el sector a los jóvenes, que ven que esto supone menos incertidumbres en el manejo y tener más control de lo que es tu explotación”, apuntó Maestro, destacando que cuantos más datos se manejan, mejores decisiones empresariales y de bienestar animal se pueden tomar.
A esto se suma la gestión burocrática y agronómica ligada a las granjas. María Andrade, de Cooperativas Agro-alimentarias de Asturias, destacó la utilidad de herramientas como el cuaderno de campo digital, que permite a los ganaderos que cultivan su propio alimento animal extraer métricas precisas sobre fertilizantes, predicciones de cosecha y planificación de siembras.
En definitiva, la digitalización y la automatización están permitiendo cambiar horas de trabajo físico por tiempo de gestión de datos en un ordenador, flexibilizando los horarios de la granja.
Como coincidieron los expertos, siempre y cuando exista una buena conectividad en los pueblos, estas herramientas tecnológicas son la llave maestra para paliar la falta de mano de obra y garantizar la ansiada conciliación de la vida personal y laboral en el medio rural.
















