INTEROVIC advierte de que el inminente acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Australia pone en grave peligro la ganadería extensiva española y comunitaria. El motivo principal radica en la intención del país oceánico de multiplicar por once sus exportaciones de carne al mercado europeo, lo que hundiría la rentabilidad de las granjas locales mediante una competencia de precios inasumible para los productores nacionales.
Raúl Muñiz, presidente de INTEROVIC, detalla que Australia planea pasar de las 5.851 toneladas actuales a 67.000 toneladas de carne de ovino y caprino. Este aumento gigantesco supone introducir 3,35 millones de corderos adicionales en la Unión Europea, acaparando de golpe el 11 % del consumo total del continente. Además, esta carne australiana llega a los mostradores con un coste de entre 6,5 y 7 euros el kilo, muy por debajo de los 9 euros de media que necesitan cobrar los ganaderos europeos.
Un sector en crisis estructural
Esta amenaza externa golpea a un sector que ya sufre graves problemas internos. Solo en el último año, España perdió más de 500.000 ovejas, lo que representa una brusca caída del 10 % de su cabaña ganadera nacional. Los pastores afrontan constantes aumentos en los costes de producción y sufren una alarmante falta de relevo generacional que complica el futuro de los rebaños.
A nivel europeo la situación sigue la misma línea descendente, ya que la Unión Europea cuenta hoy con 56,5 millones de ovejas, un 10 % menos que hace una década.
Impacto medioambiental y despoblación
La desaparición de estas explotaciones afecta directamente a la gestión del territorio y del paisaje rural. INTEROVIC calcula que esta nueva competencia australiana pone en riesgo hasta 770.000 hectáreas de superficie ganadera, una extensión equivalente a tres veces el tamaño de Luxemburgo. Las ovejas y cabras cumplen una función ecológica vital: previenen los incendios forestales al consumir la biomasa vegetal, fomentan la biodiversidad y mantienen viva la economía de los pueblos.
Por todo ello, el presidente de la interprofesional exige al Gobierno de España que defienda a sus ganaderos en Bruselas. La organización pide que las instituciones cataloguen al ovino como un sector sensible en las negociaciones internacionales, como única vía para proteger a las miles de familias que habitan y cuidan la España más despoblada.










