Los Servicios Veterinarios Oficiales de la Generalitat de Catalunya confirmaron el 4 de junio de 2026 dos nuevos focos de peste porcina africana (PPA) en jabalís silvestres. Este último reporte añade 11 nuevos positivos y eleva la cifra total a 336 animales afectados que se reparten en 13 municipios catalanes.
Avanza la enfermedad en la zona restringida catalana
Los recientes descubrimientos incluyen restos de animales, un jabalí que chocó contra un vehículo y cadáveres que las autoridades encontraron en el entorno natural. Con estos nuevos datos, Cataluña registra un total de 54 focos (tres primarios y 51 secundarios) dentro de la zona que los vallados perimetrales delimitan.
En paralelo, los especialistas analizaron a otros 6.060 animales que dieron un resultado negativo para la enfermedad. Para frenar el avance del virus, las autoridades mantienen la búsqueda activa de cadáveres y reducen la población de jabalíes en la zona con trampas de captura y cazadores que cuentan con formación específica. Además, los técnicos inspeccionaron las granjas comerciales y no detectaron ningún caso en cerdos domésticos. El Ministerio recuerda a la población que este virus no afecta a los humanos.
Andalucía declara la emergencia cinegética frente a la amenaza
Ante el crecimiento de la epidemia en el territorio nacional, la Junta de Andalucía publicó el 2 de junio una resolución que establece la emergencia cinegética temporal para la temporada 2026-2027. El gobierno andaluz busca controlar a los jabalís y cerdos asilvestrados para disminuir la probabilidad de que la peste porcina africana entre en la comunidad autónoma, además de reducir los daños en la agricultura y los accidentes de tráfico.
Para lograrlo, la normativa andaluza permite instalar capturaderos en vivo y realizar aguardos (incluidos los nocturnos) durante toda la temporada. Por otro lado, los cazadores pueden practicar la modalidad de rececho exclusivamente entre el 1 de agosto de 2026 y el 1 de marzo de 2027. Asimismo, las autoridades prohíben con carácter general las repoblaciones artificiales de jabalís y priorizan el control poblacional sobre las hembras adultas y subadultas. Para facilitar la eficacia de estos controles, los cazadores pueden utilizar visores térmicos y nocturnos exclusivamente en terrenos cinegéticos, siempre y cuando el titular del coto autorice expresamente esta práctica.
















