El informe trimestral Global Pork Quarterly Q2 2026 de Rabobank advierte que los productores y comercializadores de carne de cerdo enfrentan riesgos determinantes para este año debido a los efectos indirectos de la crisis geopolítica. Aunque la oferta y la demanda a corto plazo mantienen la estabilidad, los mercados de energía, logística y piensos amenazan la rentabilidad de toda la cadena de suministro mundial.
Los crecientes precios de la energía, los problemas logísticos y los riesgos vinculados a los fertilizantes reducen actualmente los márgenes del sector de manera generalizada.
Las buenas cosechas mundiales abastecen adecuadamente los mercados de piensos por el momento. Sin embargo, la mejora en la rentabilidad de los biocombustibles impulsa al alza el mercado de las semillas oleaginosas, un factor que encarece gradualmente la alimentación animal. Los empacadores también sufren esta coyuntura y, muy probablemente, trasladarán estos mayores costos de energía, empaque y logística directamente al consumidor final.
El consumidor cambia sus hábitos ante la inflación
La incertidumbre global y las presiones inflacionarias obligan a los hogares a comprar con mayor cautela. Christine McCracken, analista sénior de proteínas animales de RaboResearch, avanza en el informe que los consumidores adoptarán un enfoque más prudente respecto al gasto durante los próximos meses.
McCracken señala que las ventas del canal de servicios de alimentos y los productos premium sufrirán el impacto inicial más severo, lo que disminuirá el gasto total en proteínas. Pese a esta caída general, el sector porcino podría obtener un ligero beneficio comercial, ya que los compradores prefieren preparar la comida en casa y optan por la carne de cerdo al representar una alternativa de proteína más económica.
Por otro lado, enfermedades como la peste porcina africana (PPA) continúan frenando la producción y encareciendo la actividad de la industria. El sector avanza positivamente en la detección y control, tal como demuestra Filipinas al reducir las regiones afectadas por el virus de nueve a tres durante el primer trimestre de 2026. Aun así, los altos costos y la falta de financiación ralentizan la repoblación de los rebaños en las zonas afectadas.
Para complicar el panorama productivo, los cambios en las alianzas internacionales y la inestabilidad global generan nuevas fricciones comerciales. Esta situación amenaza, tal y como señalan desde Rabobank, con impulsar políticas más proteccionistas que encarecerán aún más el acceso a insumos clave, especialmente en los segmentos de piensos, equipamiento y sanidad animal.
Los clientes de Rabobank, pueden acceder al informe completo desde este enlace.
















