Inicio / Sostenibilidad / El purín se convierte en ‘oro’: “Estamos delante de una de las mayores oportunidades para el campo español”

El purín se convierte en ‘oro’: “Estamos delante de una de las mayores oportunidades para el campo español”

Por Celia LópezRedactora de Cárnica

La escalada del precio de los fertilizantes provocada por la guerra en Irán está cambiando el tablero del campo europeo y colocando a la ganadería española en una posición privilegiada: los purines y estiércoles, históricamente señalados como un problema ambiental, empiezan a convertirse en uno de los activos más valiosos para agricultores y ganaderos. Por ello hablamos con Jaume Bernis, responsable de sectores ganaderos de COAG, quien explica a este medio las ventajas con las que cuenta España en este contexto actual.

La urea, principal fertilizante nitrogenado utilizado en cultivos intensivos, ha pasado en apenas tres meses de 430 a 750 dólares por tonelada, un incremento del 75% que se ha convertido en una amenaza que va a disparar los costes de producción agrícola en toda Europa. En España, donde alrededor del 60% de los fertilizantes se importan, el impacto ya se deja ver en diferentes cultivos como el maíz, el trigo, el arroz o las hortalizas.

En este contexto, los purines porcinos y los estiércoles ganaderos han comenzado a ganar valor como alternativa inmediata a este problema, y mucho más barata en comparación a los fertilizantes minerales. “El incremento del precio de los fertilizantes minerales ha sido brutal. Han tenido una subida de entre el 50 y el 70% y eso hace que los fertilizantes orgánicos, que vienen de los purines y los estiércoles, tomen ahora toda esta importancia”, explica Jaume Bernis.

Bernis destaca que que el cambio de percepción es totalmente estructural: “Siempre nos habían dicho que generábamos un problema, pero nosotros siempre hemos defendido que era un recurso. Y ahora se está demostrando que es una oportunidad”.

De gasto obligatorio a nueva fuente de ingresos

Hasta hace pocos años, la gestión de purines suponía un coste añadido para muchas de explotaciones ganaderas. Ahora esta ecuación empieza a invertirse. Según los cálculos de COAG, una explotación porcina media de 4.000 animales puede generar hasta 49.000 euros anuales en valor agronómico gracias a los nutrientes presentes en el purín, con márgenes potenciales superiores a los 30.000 euros una vez descontados los costes de gestión.

“Hasta ahora pagábamos por gestionar el purín. Era un gasto. Poco a poco está pasando a ser un ingreso”, asegura Bernis. “Si el fertilizante mineral continúa en esta línea de subida de precios, cada vez más el purín, el estiércol o la gallinaza tendrán un valor económico todavía mayor”.

Esta transformación ya es visible en comunidades autónomas que tienen una gran concentración ganadera como Cataluña, Aragón o Castilla y León, donde ya se empiezan a consolidar acuerdos entre agricultores y ganaderos: “Lo que antes era visto como un residuo, para nosotros nunca lo ha sido. Cuando escucho a alguien decir residuo, le corrijo: no es un residuo, es un recurso estratégico”, subraya.

El ‘oro’ del campo español

Bernis considera que España, en este momento, tiene una ventaja competitiva que Europa necesita en plena crisis internacional de fertilizantes. “Tenemos un recurso en casa que puede sustituir gran parte del fertilizante mineral que estamos importando”, señala. “Estamos ante una oportunidad que no podemos dejar pasar como hemos hecho hasta ahora”.

El debate ya no se limita únicamente al valor fertilizante, ya que de los purines está emergiendo lo que es un nuevo modelo energético ligado al biogás y al biometano. Jaume Bernis es además uno de los impulsores de Alcarràs Bioproductors, una cooperativa impulsada por 150 familias ganaderas que transforma purines y estiércoles en fertilizantes orgánicos, electricidad y gas renovable.

“Producimos fertilizante 100% orgánico, producimos energía eléctrica, producimos gas y producimos biometano. Es gas verde”, destaca. La planta combina purín porcino, estiércol vacuno y gallinaza con los restos vegetales procedentes de podas agrícolas para producir compost y energía renovable mediante digestión anaerobia.

“Esto en países como Alemania o Dinamarca lleva más de 20 años funcionando. Allí muchos proyectos ganaderos no salen adelante si no van acompañados de una planta de biogás”, explica Bernis.

Bruselas empuja hacia la fertilización orgánica

Este nuevo escenario encaja además con la estrategia europea de reducción de fertilizantes químicos y la potenciación de modelos de fertilización orgánica y economía circular: “Bruselas está marcando claramente la línea de fomentar la fertilización orgánica por delante de la mineral”, destaca Bernis, dejando claro que tenemos delante una oportunidad de oro para hacer del purín un recurso necesario.

Pero desde COAG consideran que la normativa española sigue limitando el potencial del sector. La organización reclama revisar el límite actual de aplicación de nitrógeno orgánico fijado en 170 kilos por hectárea y año, una barrera que ya ha sido flexibilizada en varios países europeos. “Estamos pidiendo que este tope pase a 230 o incluso 250 unidades de nitrógeno por hectárea, como ya ocurre en países como Alemania, Holanda o Dinamarca”, afirma.

Según Bernis, el límite actual obliga a muchos agricultores a seguir recurriendo a fertilizantes minerales incluso cuando disponen de nutrientes orgánicos suficientes. “Con el límite actual llegas a 170 y el resto lo tienes que complementar con fertilizante mineral si quieres tener buenas producciones de maíz o alfalfa. Si se ampliara, muchos agricultores prácticamente no necesitarían fertilizante mineral y abaratarían muchísimo sus costes de producción”.

Un cambio de paradigma para el sector ganadero

Esta crisis internacional de fertilizantes está empezando un cambio de mentalidad en el sector, que ya llevaba años intentando impulsar: convertir los subproductos ganaderos en un activo económico estratégico. Y para Bernis, la actualidad con el cierre del Estrecho de Ormuz es decisiva: “Estamos delante de una de las mayores oportunidades para el campo español”, concluye. “El purín no es un problema. Es un recurso, una oportunidad y una fuente doble de ingresos: fertilizante y energía renovable”.

Notificar nuevos comentarios
Notificar
guest
0 Comentarios
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios

Más noticias sobre...

Scroll al inicio