Tyson Foods, uno de los mayores grupos cárnicos del mundo, ha anunciado nuevos ajustes en su negocio de vacuno en Estados Unidos. La compañía cerrará su planta de vacuno de Lexington (Nebraska) y reducirá a un solo turno la actividad de su centro de Amarillo (Texas), mientras traslada producción a otros mataderos del grupo. El objetivo es adaptar la capacidad a la disponibilidad de ganado y ganar eficiencia de cara a los próximos años.
Cierre en Nebraska y reordenación de la red de vacuno
La planta de Lexington dejará de operar y la fábrica de Amarillo trabajará con un único turno a plena capacidad. Tyson incrementará la producción en otras plantas de vacuno para seguir atendiendo la demanda de sus clientes, pero con una red más ajustada al ciclo actual del ganado en EE.UU.
La compañía reconoce el impacto de estas decisiones en los trabajadores y en las comunidades donde opera y asegura que ofrecerá apoyo a los empleados afectados, con acceso a vacantes en otras instalaciones y medidas de reubicación.
Según la empresa, estos cambios buscan reforzar el negocio de vacuno a largo plazo y seguir garantizando el suministro de proteínas “nutritivas, asequibles y de calidad”.
Un ejercicio 2025 de transición, con mejora en el resultado ajustado
En su ejercicio fiscal 2025, Tyson Foods alcanzó ventas de 54.441 millones de dólares, un 2,1 % más que el año anterior. Si se excluye el impacto de mayores provisiones legales, el crecimiento habría sido algo superior.
El resultado operativo GAAP bajó a 1.098 millones de dólares, pero el resultado operativo ajustado subió hasta 2.287 millones, un 26 % más que en 2024. El beneficio por acción ajustado aumentó un 33 %, mientras que el beneficio por acción GAAP cayó por el efecto de provisiones y otros ajustes contables.
Tyson destaca estos datos como prueba de la mejora operativa de su cartera multiproteína (vacuno, porcino, pollo y elaborados), a pesar de un entorno complejo en algunas categorías.
En paralelo, el grupo redujo su deuda en casi 1.000 millones de dólares y cerró el ejercicio con una liquidez de 3.700 millones, lo que le da margen para seguir invirtiendo y reordenando capacidad productiva.
Perspectiva 2026: vacuno bajo presión, pollo y elaborados como motores
De cara a 2026, Tyson trabaja con las previsiones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), que apuntan a un aumento de alrededor del 1 % en la producción total de proteínas (vacuno, porcino, pollo y pavo) en EE.UU.
Por segmentos, la compañía adelanta este escenario:
- Vacuno: el USDA prevé una caída del 2 % en la producción estadounidense de vacuno en 2026. Tyson espera seguir en terreno negativo, con una pérdida operativa ajustada de entre 600 y 400 millones de dólares, lo que da contexto a decisiones como el cierre de Lexington.
- Porcino: con una producción nacional prevista al alza (+3 %), la compañía calcula un resultado operativo ajustado de 150 a 250 millones de dólares.
- Pollo: el USDA espera un crecimiento cercano al 1 %. Tyson sitúa esta división como uno de sus motores, con un resultado operativo ajustado previsto de 1.250 a 1.500 millones de dólares.
- Alimentos preparados: también con un peso creciente en el mix, la empresa prevé entre 950 y 1.050 millones de dólares de resultado operativo ajustado.
A nivel consolidado, Tyson anticipa para 2026 un resultado operativo ajustado total de entre 2.100 y 2.300 millones de dólares y un aumento de las ventas de entre el 2 % y el 4 % respecto a 2025.















