La Unión Europea ha experimentado un cambio radical en su balanza comercial de carnes a principios de año, marcado por una fuerte caída en las ventas exteriores de carne de cerdo y un aumento excepcional en la compra internacional de carne de res y ternera, tal y como se refleja en el último informe oficial ‘Monitoring EU Agri-Food Trade Developments‘ (Monitorización de la evolución del comercio agroalimentario de la UE), publicado esta semana por la Comisión Europea.
Caída de las exportaciones de carne de cerdo
Según detalla el informe, las exportaciones europeas de carne de cerdo sufrieron un descenso del 12% (127 millones de euros menos) en comparación con enero del año anterior, situándose en un valor total de 895 millones de euros. Esta contracción comercial se atribuye principalmente a una caída del 10% en los precios internacionales de este producto.
El impacto se sintió con fuerza en socios comerciales estratégicos; por ejemplo, las exportaciones generales de la UE hacia China cayeron un 4% impulsadas específicamente por las menores ventas de porcino. Este patrón de reducción también mermó considerablemente los envíos hacia Japón.
Aumento en las importaciones de vacuno por la escasez europea
En la otra cara de la moneda se encuentra el sector del vacuno. Las importaciones de carne de res y ternera hacia la UE experimentaron un fuerte incremento del 28% (76 millones de euros más), alcanzando los 349 millones de euros en un solo mes. La Comisión Europea señala en el texto que este repunte está directamente apoyado por la actual escasez de oferta y los altos precios que registra la carne de vacuno dentro del mercado europeo. Los proveedores sudamericanos fueron los grandes beneficiados de esta coyuntura: las importaciones procedentes de Brasil se dispararon un 67%, mientras que las de Uruguay aumentaron un 51%.
Evolución de otras carnes y saldo final
El documento comercial también refleja movimientos al alza en las compras de otros sectores cárnicos. La entrada de aves de corral y huevos creció un 6% (alcanzando los 278 millones de euros), mientras que las importaciones de carne de oveja y cabra aumentaron un 9% (llegando a los 115 millones de euros).
A pesar del aumento generalizado en las importaciones de varias categorías, la Unión Europea logró mantener saldos comerciales netamente positivos en enero de 2026 para la carne de cerdo (con un superávit de 871 millones de euros), las aves de corral y huevos (212 millones de euros a favor) y la carne de vacuno (superávit de 40 millones de euros). Por el contrario, el comercio de carne de oveja y cabra se mantuvo en números rojos, registrando un déficit de 76 millones de euros.
















