Entrar en una empresa para desarrollar un proyecto concreto. Asumir responsabilidades desde el primer día. Crecer paso a paso sin cambiar de rumbo. En el Grupo Vall Companys, muchas trayectorias profesionales comienzan así: con decisiones cotidianas que, con el tiempo, acaban marcando grandes cambios.
Ese enfoque, basado en la confianza, el desarrollo interno y la mejora continua, ha vuelto a situar al Grupo entre las empresas reconocidas como Top Employer por sexto año consecutivo. Un reconocimiento que cobra sentido cuando se observa desde dentro, a través de las historias de personas como Mario Alfonso y Luis Picó.

La gestión de personas como palanca estratégica en el sector agroalimentario
El Grupo Vall Companys ha revalidado la certificación internacional Top Employer 2026, un distintivo que reconoce a las organizaciones que sitúan a las personas en el centro de su estrategia, alineando el desarrollo del talento con los objetivos industriales y de negocio.
“En un sector tan exigente como el agroalimentario y el cárnico, contar con un modelo sólido de gestión de personas es clave para garantizar la competitividad y la sostenibilidad a largo plazo.”, defienden desde la empresa.
Un modelo basado en estabilidad y talento interno
La propuesta de valor al empleado del Grupo Vall Companys se apoya en la estabilidad, la confianza en el talento interno y las oportunidades reales de crecimiento profesional. Se trata de un modelo pensado para construir trayectorias a largo plazo dentro de la organización, acompañando la evolución del negocio en un entorno de transformación constante.
Un buen ejemplo de este enfoque es la trayectoria de Mario Alfonso, actual Responsable de Administración y Finanzas de Embutidos Rodríguez.

Mario Alfonso: crecer con un proyecto que no deja de avanzar
Mario se incorporó al Grupo Vall Companys en octubre de 2017, a través del equipo de Cárnicas Cinco Villas, para participar en el desarrollo del proyecto de cerdo ibérico del Grupo en las instalaciones de Embutidos Rodríguez.
Desde sus inicios, el proyecto ha experimentado un crecimiento muy significativo hasta convertirse en una parte relevante de la actividad. Tras la adquisición total de Embutidos Rodríguez por parte del Grupo Vall Companys, Mario pasó a integrarse plenamente en su estructura, acompañando un proceso clave de consolidación.
Evolución profesional y confianza en el desarrollo interno
Su evolución profesional refleja la apuesta del Grupo por el talento interno. Tras una primera etapa como Controller en Cárnicas Cinco Villas, “fundamental para conocer en profundidad el negocio y la industria”, asumió el rol de responsable de Control y Gestión en el proceso de fusión e integración de Embutidos Rodríguez.
Ese recorrido le permitió llegar a su actual posición directiva, desde la que participa activamente en la toma de decisiones estratégicas. “Formar parte del Grupo Vall Companys significa formar parte de un proyecto sólido y líder en el sector agroalimentario, que combina innovación y excelencia con la cercanía y los valores de una empresa familiar”, explica.
Gestión financiera integrada y visión global del negocio
Desde el ámbito financiero, Mario destaca el enfoque integrado del Grupo, que permite una visión global de la cadena de valor y facilita una gestión eficiente basada en datos fiables y alineada con los objetivos estratégicos.
La disciplina en el control de costes y la planificación presupuestaria contribuyen a una gestión sostenible, incluso en entornos de volatilidad, reforzando la competitividad del Grupo Vall Companys.
Mejora continua y autonomía en los entornos productivos
El modelo de gestión de personas se extiende también a los entornos productivos. El Grupo Vall Companys impulsa la mejora continua mediante la implantación progresiva del método Kaizen, fomentando la participación directa de los equipos en la optimización de procesos y la resolución de retos diarios.
En este contexto se sitúa la trayectoria de Luis Picó, responsable del equipo veterinario de reproductoras del Grupo.
Luis Picó: asumir responsabilidades desde el primer día
Luis se incorporó al Grupo Vall Companys en 2005 como técnico veterinario. Desde el inicio, encontró un entorno que favorecía el aprendizaje, la formación y la autonomía en la toma de decisiones.
Su recorrido profesional incluye la gestión de granjas en Lleida, la responsabilidad territorial en Zaragoza y Navarra y, desde finales de 2024, la dirección del equipo veterinario de reproductoras.
“Desde el primer momento, Vall Companys te ofrece la oportunidad y la responsabilidad de gestionar decisiones y adversidades con autonomía”, señala, destacando el impacto positivo que esto tiene en el compromiso y el sentido de pertenencia.

Crecimiento profesional por etapas
Según Luis Picó, el desarrollo profesional se articula por etapas: una primera fase de aprendizaje y asimilación de valores; una segunda centrada en el liderazgo y la gestión de equipos; y una tercera marcada por una mayor madurez y responsabilidad.
Un proceso que refuerza competencias clave como el liderazgo operativo, el trabajo en equipo y el compromiso, esenciales para el sector agroalimentario.
Innovación y personas: una apuesta compartida
La innovación aplicada al negocio es otro de los pilares del Grupo Vall Companys. Proyectos como Lab AgroIA fomentan la colaboración entre profesionales de distintas áreas para desarrollar soluciones basadas en inteligencia artificial aplicadas a retos reales del negocio.
A ello se suman iniciativas como C+Impulso y Creativación, que conectan talento, creatividad aplicada y sector agroalimentario.
Bienestar, formación y entorno digital
El modelo se completa con una estrategia integral de bienestar que aborda la salud física, mental y emocional de los profesionales, junto con herramientas como el Campus Virtual y el entorno digital del empleado, que facilitan el acceso a la formación y la comunicación interna.
Top Employer: un reconocimiento que se construye desde dentro
Por sexto año consecutivo, el Grupo Vall Companys ha sido reconocido como Top Employer, consolidando su posición como empleador de referencia en el sector agroalimentario.
Un reconocimiento que no se explica solo desde las políticas, sino desde historias reales como las de Mario y Luis. Porque, al final, los grandes cambios pasan gracias a pequeñas cosas: decisiones diarias, oportunidades bien aprovechadas y personas que crecen junto a un proyecto común.

















