Las principales organizaciones del sector del jamón de España, Italia y Japón han firmado la Declaración Institucional de Granada, un acuerdo histórico diseñado para proteger las exportaciones frente a las restricciones derivadas de la Peste Porcina Africana (PPA).
Este pacto, suscrito como hito central en el marco del XIII Congreso Mundial del Jamón, reclama a nivel global que las políticas sanitarias y comerciales reconozcan una evidencia fundamental: los productos curados no presentan riesgo de transmisión de la enfermedad debido a la inactivación del virus en caso de existir.
Un problema comercial de impacto millonario
El acuerdo surge como respuesta a una crisis que ha transcendido el ámbito estrictamente sanitario para convertirse en un grave problema comercial a nivel internacional.
En la actualidad, el rechazo a la evidencia científica y la no aplicación de protocolos de regionalización por parte de los países importadores están provocando bloqueos indiscriminados.
La situación es especialmente crítica en Italia, que actualmente sufre pérdidas en sus exportaciones de 20 millones de euros mensuales debido al cierre de mercados estratégicos como China y Japón.
La ciencia avala la seguridad del producto
Lo que supone esta declaración es la creación de un frente común que exige avanzar hacia una regulación más ajustada a la realidad, pidiendo explícitamente que la política comercial se desvincule del miedo y se rija de forma estricta por las pruebas técnicas.
La afirmación de que el jamón curado no transmite la enfermedad está avalada por referencias normativas internacionales e investigaciones científicas, como el estudio publicado en la revista Food Chemistry, que demuestra que la infectividad viral disminuye hasta llegar a la inactivación total del virus bajo condiciones de maduración prolongada.
Julio Tapiador, presidente del comité organizador, ha advertido que no reconocer estas particularidades científicas está provocando “distorsiones innecesarias” que afectan a productos de alto valor añadido y reconocido prestigio en los diferentes mercados. Además, ha recordado que el mensaje principal de la alianza es dejar claro que el jamón curado es un “producto seguro, respaldado por la ciencia”.
Protección del patrimonio y alianza internacional
Más allá de la defensa técnica ante las fronteras, este paso asume una dimensión social estratégica: blindar la confianza del consumidor y proteger el patrimonio gastronómico frente a estigmas sanitarios que carecen de base científica.
El documento ha logrado aunar a las organizaciones más representativas del sector de estas potencias mundiales, contando con la firma de entidades de referencia como la Asociación del Jamón Curado de Japón (JCHA), las italianas ASSICA y el Consorzio del Prosciutto di San Daniele, junto a las españolas ASICI, INTERPORC y el Instituto Internacional del Jamón (INTERHAM).
















