El mapa de la Peste Porcina Africana (PPA) en Cataluña ha sufrido una nueva modificación apenas cuatro días después de la última actualización. Los Servicios Veterinarios Oficiales de la Generalitat han confirmado la expansión administrativa de la enfermedad tras localizar un jabalí positivo en el término municipal de Sant Feliu de Llobregat, lo que ha forzado la entrada inmediata de esta localidad en la zona de alto riesgo.
Este nuevo hallazgo eleva la cifra total del brote a 31 focos notificados y 162 animales positivos confirmados hasta la fecha. Con la incorporación de Sant Feliu, ya son siete los municipios afectados por las restricciones: Cerdanyola del Vallès, Sant Cugat del Vallès, Sant Quirze del Vallès, Terrassa, Rubí y Molins de Rei.

Blindaje del Maresme y vigilancia con drones térmicos
Más allá de la contención en la A2, las medidas operativas se han endurecido para evitar la fuga de animales hacia el norte. Se ha establecido una segunda barrera de cierre en el nudo de Montcada (C-33/AP-7) con el objetivo estratégico de bloquear el paso hacia la Serra de Marina y proteger las zonas agrícolas del Maresme. También se ha reforzado el cierre de la AP-7 entre la C-16 y la B-23 hasta el núcleo urbano de Sant Feliu.
Para apoyar estas labores, se ha solicitado la incorporación de drones con visión nocturna y cámaras térmicas que permitan localizar cadáveres en zonas abruptas y detectar concentraciones de jabalíes. Además, se ha pedido una estación adicional de desinfección para vehículos y maquinaria.
SOS al Estado: petición de la UME y el SEPRONA
Ante la complejidad del escenario, el Govern ha solicitado formalmente al Estado un refuerzo de recursos operativos y logísticos. En concreto, se ha pedido la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para apoyar en la “extracción rápida de cadáveres”, aprovechando su formación en protocolos de bioseguridad.
Asimismo, se ha requerido la participación del SEPRONA de la Guardia Civil para garantizar la seguridad jurídica y el sacrificio de los animales capturados. Para intensificar el control poblacional en Collserola, se ha solicitado al Ministerio la intervención del grupo TRAGSA para la instalación de trampas colectivas tipo “pig brig”.
Las granjas resisten: cero casos en doméstico
Mientras el virus avanza en la fauna silvestre, la cabaña ganadera permanece blindada. Los servicios veterinarios han inspeccionado las 57 explotaciones de porcino ubicadas dentro de la Zona Infectada y confirman que no se ha detectado sintomatología ni lesiones compatibles con la enfermedad en ninguna de ellas.
Asimismo, se han analizado más de 1.100 muestras adicionales sospechosas que han resultado negativas. El Ministerio recuerda que la PPA no es una enfermedad zoonósica —no afecta al ser humano—, pero insiste en extremar la bioseguridad en el transporte y las granjas para evitar que el virus salte de los jabalíes a los cerdos domésticos.
Semana decisiva en Bruselas
Esta expansión se produce en una semana crítica para el futuro comercial del sector porcino español. El Ministerio de Agricultura está trabajando a contrarreloj con la Comisión Europea para modificar el estatus sanitario de la región. El objetivo es transformar la actual “Zona infectada” en las denominadas Zonas I y II del reglamento comunitario.
Esta reclasificación se someterá a votación en el Comité Permanente de Plantas, Animales, Alimentación y Piensos (Comité PAFF) de la UE, que se reúne los días 19 y 20 de febrero. De aprobarse, se permitiría el reinicio de los movimientos comerciales de cerdos domésticos y productos porcinos desde las zonas afectadas, bajo estrictas medidas de bioseguridad.
















