El sector pisa el acelerador de su expansión y cierra el año 2025 con 860 nuevos supermercados, marcando así su mejor registro de aperturas desde 2022.
La Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (ASEDAS) y la consultora Retail Data presentaron ayer en Madrid el ‘V Informe de Distribución Alimentaria de Proximidad en España‘. Los datos reflejan un sector con una potente capacidad inversora que beneficia de forma directa a toda la cadena de suministro alimentario.
Las compañías destinaron 3.000 millones de euros anuales para modernizar sus infraestructuras logísticas y reformar sus puntos de venta, una cifra que supone un crecimiento del 10 % respecto al ejercicio anterior. Gracias a este esfuerzo, el sector ha renovado más de 10.500 establecimientos desde el año 2020, lo que equivale al 40 % de toda su red comercial nacional. Además, esta inyección de capital acompaña a un gran empuje expansivo: el mercado sumó 860 tiendas de nueva planta durante 2025, el mejor registro de los últimos tres años.

Freno a la inflación sin elevar márgenes
Para los proveedores alimentarios, el estudio arroja luz sobre un punto crítico de las negociaciones: la relación entre los márgenes empresariales y las subidas de precio en origen. Los datos desmontan la idea de que las cadenas incrementan sus beneficios a costa de la inflación. En el año 2022, cuando el IPC alimentario tocó su techo histórico del 15,7 %, la distribución registró su peor margen de rentabilidad (1,85 %). Durante 2024, con un IPC más moderado, el margen neto alcanzó una media del 2,9 %.
Juan Carlos Matarrubia, director general de Retail Data, explicó esta realidad durante la jornada: “Que suban los precios en origen no le sirve de nada al distribuidor. Lo tiene que trasladar y compite con todos los de al lado”.
Por su parte, Ignacio García Magarzo, director general de ASEDAS, defendió la enorme competitividad del mercado español y alertó sobre el riesgo de las campañas de desprestigio. Pidió evitar discursos que busquen “trasladar un mensaje erróneo a la población y afectar a su confianza diciendo que algo se hace mal en la cadena alimentaria y especialmente en la distribución para que los precios estén donde están, porque eso sencillamente no es cierto”.

El triunfo de la cercanía y el empleo rural
La expansión territorial apunta directamente a la vertebración de la “España vaciada”. Los operadores inauguraron 1.167 establecimientos en pueblos de menos de 10.000 habitantes a lo largo de los últimos cinco años, una cifra que compensa con creces los 913 cierres que anotaron en esas mismas áreas. De hecho, el 19 % de todas las nuevas tiendas del último año abrieron sus puertas en estos entornos rurales.
Todo este dinamismo económico repercute de forma directa en el mercado laboral. El comercio alimentario organizado da trabajo ya a 494.000 profesionales, tras lograr un crecimiento interanual del empleo del 1,7 %. Matarrubia concluyó su intervención resumiendo el éxito de este modelo: “Esta inversión continua en infraestructura, en tiendas, en almacenes se está traduciendo en mejoras y rentabilidad”.

















