Mientras los ganaderos contabilizan bajas masivas por el frío y problemas logísticos por el barro, el ministro Luis Planas confirma la solicitud del fondo de crisis a la Comisión Europea y la declaración de zona de emergencia.
Los sucesivos temporales de lluvia y viento que llevan semanas golpeando España y, en especial, la comunidad de Andalucía, ha dejado un balance provisional devastador para la ganadería.
Según los últimos datos proporcionados por COAG, el exceso de humedad y el frío han disparado la mortalidad en la cabaña ovina y caprina, mientras que el sector del porcino sufre una merma en la calidad de los animales. Ante esta situación, el Ministerio de Agricultura ha movilizado ya los mecanismos de ayuda, solicitando a Bruselas la activación de la reserva agrícola de crisis.
La factura del temporal: muerte y enfermedades
El informe provisional de COAG Andalucía, a fecha de 5 de febrero, revela que el sector más golpeado es el ovino en extensivo, que carece de infraestructuras para proteger a los animales de tantas jornadas consecutivas de lluvia.
En las sierras de Morena (Jaén) y Segura, las pérdidas alcanzan ya el 10% de los nacimientos de corderos, con una media dramática de entre 40 y 50 animales muertos por explotación.
La situación es igualmente crítica en el caprino. En provincias como Málaga y Granada, el encierro obligado en las naves ha provocado hacinamiento y enfermedades respiratorias.
Se han reportado casos extremos, como la muerte de medio centenar de chivos en solo diez días en una única explotación debido al aplastamiento: “Se amontonan con el frío uno encima de otro”, relatan los ganaderos afectados. Además, la falta de pastoreo y el estrés han reducido drásticamente la producción de leche.
Cientos de corderos muertos en plena paridera en Jaén, a causa del frío y el agua pic.twitter.com/IVhiJxmqSr
— COAG Jaén (@COAGJaen) February 5, 2026
El cerdo ibérico pierde kilos
En Huelva, el porcino ibérico enfrenta un problema diferente pero costoso: la pérdida de rentabilidad. El ganado, incomodado por el agua constante, ha reducido su ingesta de alimento, lo que se traduce en menos kilos por cabeza durante la fase crítica de engorde.
A esto se suma el caos logístico. El enfangamiento de las fincas impide el acceso de camiones de gran tonelaje para la carga de animales, obligando a los productores a contratar vehículos más pequeños, lo que genera importantes sobrecostes en el transporte.
Planas activa la vía europea
Consciente de la magnitud del daño, el ministro Luis Planas, que visitó ayer las zonas afectadas en Huelva, Cádiz y Sevilla, ha anunciado que el Gobierno ya ha solicitado a la Comisión Europea el fondo agrícola de crisis.
Asimismo, ha recordado que el Consejo de Ministros aprobó este martes la declaración de zona afectada gravemente por una emergencia de protección civil. Aunque Planas admite que todavía es difícil cuantificar el daño total porque los peritos no pueden acceder a muchas fincas inundadas, ha asegurado que se prepara un plan para compensar las pérdidas y reconstruir infraestructuras.
















