Un equipo del Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón (INMA) ha creado un novedoso biosensor capaz de identificar patógenos de forma rápida y sencilla utilizando cristales líquidos. Este avance, publicado en la prestigiosa revista Journal of the American Chemical Society, ofrece una solución eficaz frente a los problemas de salud pública causados por bacterias como la Salmonella o la Listeria.
Los sistemas actuales para detectar infecciones alimentarias suelen ser complejos y requieren varios días de incubación en laboratorio. En contraposición, esta nueva tecnología detecta la presencia de bacterias en aproximadamente una hora y mantiene una alta sensibilidad incluso ante una cantidad reducida de células.
Funcionamiento mediante señales de luz
Los investigadores del grupo CLIP, liderados por Alberto Concellón Allueva, han diseñado pequeñas gotas de cristal líquido que reconocen patógenos específicos. Aunque estos materiales suelen requerir microscopios especiales para observar sus cambios, el nuevo método convierte las alteraciones moleculares en señales fluorescentes fáciles de medir.
Cuando la bacteria entra en contacto con el sensor, modifica la estructura interna del material y provoca que la gota se “encienda” o “apague”. De este modo, dispositivos portátiles y compactos pueden cuantificar el resultado directamente sin necesidad de personal experto.

Aplicaciones industriales y domésticas
La fiabilidad y flexibilidad del sistema abren la puerta al desarrollo de tests rápidos para plantas de procesado de alimentos e incluso para el uso doméstico. Además, la tecnología permite adaptaciones para identificar otros patógenos de interés sanitario modificando el sistema de reconocimiento.
Este trabajo refuerza la posición del INMA, centro mixto del CSIC y la Universidad de Zaragoza, que recientemente ha obtenido la acreditación de excelencia Severo Ochoa.
















