La Generalitat incorpora a ambos municipios al área de máximas restricciones tras confirmar que dos jabalís infectados han aparecido a tan solo 2 kilómetros del límite de la zona de contención anterior.
El Departamento de Agricultura de la Generalitat de Catalunya ha confirmado la detección de 13 nuevos casos positivos de Peste Porcina Africana (PPA) en jabalís. Si bien la mayoría se encuentran dentro del área ya controlada, la alarma ha saltado al identificar dos animales muertos en el municipio de Molins de Rei, una zona que hasta ayer estaba clasificada como de bajo riesgo.
Estos dos nuevos positivos se han localizado a 2 kilómetros del límite de la zona de alto riesgo establecida previamente. Aunque los técnicos consideran que se trata de focos secundarios muy cercanos a los iniciales, el hallazgo fuera del perímetro de seguridad ha obligado a activar de inmediato los protocolos preventivos para evitar la propagación de la enfermedad.
Blindaje de Molins de Rei y El Papiol
Ante esta situación, y basándose en “criterios estrictamente técnicos y el principio de precaución”, el Govern ha decidido ampliar la zona de alto riesgo para incluir a Molins de Rei y El Papiol. Esta reclasificación implica la aplicación inmediata de medidas drásticas para limitar el movimiento de personas y fauna.
Las restricciones vigentes para estos dos municipios incluyen:
- Cierre total del acceso al medio natural: Queda prohibida la entrada a zonas boscosas, cauces de ríos y rieras, prados, campos de cultivo y caminos fuera del casco urbano.
- Suspensión de actividades: Se prohíbe cualquier actividad de caza y los trabajos forestales, salvo aquellas actuaciones vinculadas a la prevención de incendios.
- Prohibición de alimentación: No se permite dar de comer a los jabalís ni realizar acciones que puedan provocar su dispersión.
Refuerzo del dispositivo de control
Paralelamente a la ampliación territorial, la Generalitat ha ordenado intensificar el dispositivo de actuación. Se ha aumentado el personal y los medios destinados a la búsqueda de cadáveres, la vigilancia y el cierre de infraestructuras. El operativo, que cuenta con el uso de drones y equipos de desinfección, está coordinado por Agentes Rurales, Mossos d’Esquadra, Protección Civil y policías locales.
El conseller Òscar Ordeig ha hecho un llamamiento a la prudencia, insistiendo en que “la enfermedad sigue presente” y que es vital “no bajar la guardia” y seguir las indicaciones de los expertos. Asimismo, el Departamento ha remarcado que no se ha detectado ninguna afectación en explotaciones ganaderas y que todos los positivos corresponden exclusivamente a fauna salvaje.
Las autoridades recuerdan que, en caso de avistar un jabalí muerto o moribundo, es imprescindible no manipularlo y llamar inmediatamente al 112.
















