Esta semana, desde nuestro Espacio Carnicero, ponemos el foco en Carnicería Canales, un negocio familiar de Portugalete (Vizcaya), que encabeza el listado provincial de nuestro ranking de carnicerías mejor valoradas de Vizcaya. Este establecimiento cuenta en Google con más de 200 reseñas de reseñas que destacan la calidad de sus carnes, el trato cercano, su filosofía de trabajo y su conexión con la comunidad.
Un legado familiar que sigue vivo
La historia de Carnicería Canales se remonta a 1983, y parte de una idea sencilla: ofrecer carne de calidad con un trato excelente. Fue Fernando quien, cuando tenía 18 años, montó un pequeño puesto en un mercado local y empezó a ganarse la vida con sacrificio y esfuerzo. María Jesús, su mujer, que en aquel entonces tenía otro trabajo, se incorporó más tarde, y juntos hicieron crecer la carnicería familiar hasta llegar al local que hoy conocemos.

Más tarde, se unió a ellos su hijo Rubén, siguiendo una tradición que ha sabido adaptarse a los tiempos, sin perder nunca la esencia que han mantenido desde el principio.
Dos generaciones mantienen el negocio
Rubén no llegó por casualidad, pero tampoco lo tenía planeado. “Crecí literalmente entre carnes, aprendiendo el oficio desde pequeño”. Aunque inicialmente siguió estudios distintos, es titulado en informática, decidió incorporarse al negocio familiar siendo joven. “No es un trabajo fácil, es duro…, pero cuando todo va bien es genial”.
Reflexiona con honestidad sobre lo que implica dedicarse a la carnicería: exigencia física, largas jornadas, y la necesidad de amar el oficio
La hamburguesa como producto estrella
En esta carnicería, la oferta está ajustada a lo que pide el cliente local, con algunos productos que se han convertido en auténticos “hits” de ventas: Chuleta y chuletón de vaca vieja, el producto rey en el País Vasco, con una gran demanda constante, además, también cuentan con una gran variedad de hamburguesas artesanales, que han generado un verdadero boom. Rubén nos cuenta que ofrecen cerca de 60 tipos diferentes de hamburguesas. “Es uno de los productos más vendidos, vendemos entre 1.700 y 2.000 unidades a la semana”.

Además, complementan su oferta con productos de charcutería y comida preparada, aunque su verdadero fuerte sigue siendo la carne fresca de alta calidad.
Proveedores de proximidad
La carnicería trabaja con proveedores locales y ganaderías de la zona, apostando por la proximidad como pilar de su oferta. “Quiero saber perfectamente lo que vendo en todo momento”.

En la tienda trabajan nueve personas, incluyendo a la familia. “Siempre buscamos ofrecer cercanía, rapidez y atención personalizada”.
Lo tienen claro en cuanto al crecimiento del negocio: “mejorar lo que ya existe antes que multiplicarse”. La carnicería tuvo una tienda online, pero tuvieron que cerrarla: el volumen de pedidos y la atención en tienda exigían una dedicación que, según cuenta Rúben, restaba calidad al servicio. “Prefiero hacer menos… pero hacerlo bien”.
Calidad, servicio y… cariño
Cuando le preguntamos a Rúben por el secreto detrás de las valoraciones en Google la respuesta es clara: “El mayor secreto es ponerle cariño a lo que haces… dar buena calidad, buen servicio y cariño”.
No hay fórmulas secretas ni grandes campañas de marketing: “la clave está en el producto y en la experiencia de compra”.

Las redes como aliado
Además del escaparate físico, la carnicería ha encontrado en las redes sociales un aliado para estar cerca del cliente. Con una comunidad de seguidores y compradores muy activa en Instagram y WhatsApp, para gestionar pedidos, el negocio ha reforzado mucho su comunicación con sus compradores, sin perder la cercanía que tanto valoran sus clientes. “Cuando lanzo un producto por Instagram, enseguida recibo pedidos por WhatsApp”.

Este enfoque ha contribuido a fidelizar a clientes que repiten y recomiendan con entusiasmo, alimentando así las valoraciones positivas.
El cliente como mejor premio
Aunque no persiguen trofeos ni reconocimientos oficiales, reconoce que las opiniones y la fidelidad de sus clientes son el mejor reconocimiento posible. “Mientras el cliente esté contento… ese es el mejor premio”.
Y las cifras respaldan esa afirmación, pues las reseñas se encargan de premiar a la calidad del producto, la atención cercana y profesionalidad constante.











