Faltan inspectores en los mataderos de la Comunitat Valenciana, tal y como alertan desde el Consell Valencià de Col.legis Veterinaris (CVCV). Esta carencia crónica de personal ha llevado al organismo a rechazar el reciente proyecto de decreto de la Generalitat, que pretende cubrir las vacantes reasignando funciones a los veterinarios de área, y a alertar de que no descartan convocar “posibles movilizaciones o huelga” si no se atiende la situación.
Un conflicto de competencias y seguridad
El control de alimentos en la región se divide en dos categorías diferenciadas desde hace décadas: los Veterinarios de Área (que supervisan restaurantes, colegios o supermercados) y los Inspectores Veterinarios de Matadero (especializados en el sacrificio y la inspección de carnes).
El organismo denuncia que, en lugar de crear las plazas necesarias, la Administración busca dar “visos de legalidad” al uso de veterinarios de área para cubrir huecos en los mataderos. Esto permitiría a los coordinadores asignar funciones “sin criterios definidos” y de forma discrecional, modificando el destino funcional de los trabajadores sin posibilidad de elección.
Para ilustrar el riesgo técnico de esta medida, el CVCV ha sido contundente en sus alegaciones: intercambiar estas responsabilidades resulta tan incomprensible “como pretender que un médico cardiólogo realice funciones de un traumatólogo o un dermatólogo”.
La entidad subraya que los inspectores de matadero requieren una formación específica regulada por normativa europea y el manejo de bases de datos complejas de la Conselleria de Agricultura (como REGA, SITRAN o SIRENTRA), herramientas claves para la trazabilidad y el control de zoonosis que los veterinarios de área desconocen en gran medida.
Exigencias ante la precariedad
Aunque el CVCV valora la intención de Sanidad de regular los turnos y festivos, considera que las remuneraciones propuestas son bajas. Sumado a la “precariedad y penosidad” de los horarios, el malestar ha crecido hasta plantear medidas de presión.
El colegio exige que las sustituciones entre categorías se limiten exclusivamente a “casos excepcionales, de forma puntual y por tiempo limitado”, y reitera que la solución real pasa por crear nuevas plazas específicas para mataderos.










