El Grupo Vall Companys ha materializado su entrada estratégica en Julián Martín, la histórica compañía de ibéricos con sede en Guijuelo (Salamanca).
La operación se ha estructurado, tal y como señalan fuentes del grupo agroalimentario, a través de un crédito canjeable, instrumento financiero que permite al gigante catalán convertirse en el segundo accionista de la firma tras recibir el visto bueno del juez al plan de reestructuración.
Tras la ejecución de este acuerdo, el accionariado de Julián Martín se reconfigura para garantizar su estabilidad. Según adelanta El Economista, la familia García, hasta ahora propietaria única, mantiene la posición mayoritaria con el 48% del capital. Grupo Vall Companys pasa a controlar el 40% mediante la mencionada operación de crédito, mientras que el 12% restante queda en manos de distintos proveedores de la marca que, figurando como acreedores, han capitalizado su deuda.
Saneamiento financiero y estructura operativa
La entrada del nuevo socio industrial llega tras un proceso iniciado en julio de 2024, cuando la empresa salmantina presentó un preconcurso de acreedores. El plan de reestructuración aprobado partía de un pasivo comercial de 7,8 millones de euros. Los términos finales han establecido una quita del 20% para los acreedores comerciales y un calendario de pagos a cinco años para devolver los 6,2 millones de euros restantes.
















