Uno de cada cinco jóvenes de entre 18 y 24 años cree que el régimen de Franco fue “bueno” o “muy bueno”, según ha publicado el CIS hace unos días. Además, en esta franja de edad está el mayor porcentaje de población que considera que la democracia es “igual o peor” que la dictadura franquista, concretamente el 24,9%, ó sea uno de cada cuatro jóvenes. ¡Vaya tela!
Y mientras la educación parece tomarse un descanso a la hora de explicar qué pasó en la Transición que no entra ni en el temario para la PAU, EBAU o EvAU… hay sectores como el nuestro que contra todo pronóstico “están haciendo cositas”, o al menos ciertas personas comprometidas.
El agroalimentario y el cárnico han hecho más por la educación de los Z y los X en las últimas semanas que muchos sistemas educativos en los últimos años. En la jornada ‘Historias de libertad’, el equipo capitaneado por Begoña García Bernal reunió a varias representantes del sector (agricultoras, bodegueras…) que hablaron del importante papel que jugaron las mujeres del campo durante la Transición, lo importante que fue para ellas que se les devolvieron derechos arrebatados.
Y a tres abogadas, historia viva de la misma, Paquita Sauquillo, Manuela Carmena y Cristina Almeida, quienes, delante de cientos de estudiantes, recordaron que “no molaba nada vivir en Dictadura” y “que había cero unidades de libertades.”
En paralelo, y gracias a un entreviston en ‘La Revuelta’, como ella misma me reconoció, Campofrío ha puesto en el foco de su campaña televisiva navideña ‘Polarizados’ a Ana Rivero, la taquígrafa del Congreso que se acaba de jubilar tras 50 años trabajando, que ha vivido la Transición en primera línea y entre otros, episodios tales como el intento de Golpe de Estado del 23F, “que no da risa, hermano”. O al menos, no debería darla.
Por eso, no quería dejar pasar el momento y romper una lanza a favor de los nuestros y de estas iniciativas que nacen desde dentro. Porque al final, si uno de cada cuatro jóvenes confunde democracia con dictadura, alguien tiene que gritar: ¡Viva la democracia, bro!










