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Sistema de Higienización por Cavitación (HPC) de Betelgeux-Christeyns

Para reducir los tiempos de limpieza y aumenten a su vez la capacidad de desinfección en la industria alimentaria, Betelgeux-Christeyns presenta el Sistema de Higienización por Cavitación (HPC).

Esta novedad, incluida en su nuevo catálogo, utiliza los ultrasonidos a frecuencias de entre 29 y 39 kHz para eliminar todo tipo de suciedad, incluso la más incrustada. En pocos segundo esta técnica permite eliminar casi la totalidad de microorganismos presentes como enterobacterias, Salmonella o Listeria monocytogenes.

Además de su rapidez y eficacia, otra de sus principales ventajas es la automatización total del proceso de L+D, con el que se asegura la consistencia de los resultados de la higiene y su sostenibilidad ya que ahorra en agua, detergentes y reduce el consumo energético.

Esta tecnología se comercializa en tres equipos: HPC 300, HPC 080 Y HPC 030 y con capacidades que van desde los 396 hasta los 27 litros. Además, es posible realizar diseños a medida, adaptándose a las necesidades de cada industria, incluso a instalaciones en continuo.

Usos del Sistema de Higienización por Cavitación

El HPC higieniza todo tipo de utensilios como ganchos y perchas en mataderos y salas de despiece, con la posibilidad de funcionar en continuo durante la producción; cajas y bandejas; moldes de quesería que pueden limpiarse durante la producción o por inmersión; jaulas de vivo en industrial avícola; perchas de jamones o equipos móviles.

El uso de detergentes específicos como el Betelene US12, Betelene US21 y Betelene US31 facilita la generación y transmisión de ultrasonidos incrementando la eficacia del proceso de higienización.

¿Cómo funcionan los ultrasonidos?

Los equipos HPC incorporan un emisor de ultrasonidos que produce ondas de compresión en el líquido que dejan tras de sí millones de “huecos” microscópicos. Estos “huecos” o microburbujas colapsan con gran energía alcanzando temperaturas y presiones que generan radicales hidroxilos de elevada reactividad.

El colapso de las microburbujas genera “microjets” que impactan sobre la superficie y consiguen limpiar los elementos. Además, la implosión de las burbujas produce fuerzas de corte elevadas que destruyen las paredes celulares de bacterias, hongos y otros microoganismos.

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